¿Tu perro te arrastra en cada paseo?
Hay una forma de caminar tranquilo, sin lastimarlo. Te la mostramos.
Los paseos no deberían sentirse como una lucha
Cuando tu perrito jala, el paseo deja de ser ese momento bonito que ambos esperan. Tus brazos se cansan, la correa se tensa y cada salida puede sentirse apresurada o estresante. No es falta de cariño ni de ganas de pasear: muchos perros simplemente reaccionan al impulso de avanzar. Merecen caminar, explorar y oler el mundo con comodidad; tú mereces acompañarlos con mayor tranquilidad.
El anillo frontal cambia la forma de pasear
La mayoría de las correas se conectan en la espalda. Cuando el perro tira, puede usar todo su cuerpo para avanzar. Huella Serena se conecta al frente, en el pecho. Si tu perrito jala, la correa guía su cuerpo suavemente hacia un lado en lugar de dejarlo seguir de frente. Así, jalar pierde fuerza y tú puedes acompañarlo con más control. No se trata de lastimarlo ni de forzarlo: se trata de guiarlo mejor durante el paseo.